lunes, 13 de mayo de 2013

IMPARABLE (UNSTOPPABLE, 2010)

La última película de Tony Scott (yo siempre he sido más de Tony que de Ridley; era más constante) es un ejercicio de control narrativo. Con todos los tópicos, con todos los imposibilidades lógicas que queráis, es una de esas películas que sabe mantener en vilo al espectador y no darle descanso, un ejemplo de saber llevar el ritmo y de saber lo que ha durar una película.

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